domingo, 6 de enero de 2013

Un Mensaje para iniciar el 2013



(Compartí este mensaje en mi congregación la iglesia el Cenáculo el 31 de Diciembre del 2012 entre 11 y 11:30 pm, una de las mejores formas de terminar el año)

El tiempo es un factor que sin duda nos afecta, a veces más de lo que debería, pero por extrañas razones el cierre de períodos e inicio de nuevos se vuelve esperanzador en muchos casos, el cierre de años escolares, o períodos académicos, las celebraciones de cumpleaños y aniversarios de bodas o noviazgos son comunes.
Curiosamente son los primeros años los más celebrados, o los que terminan en ceros o cincos, por ejemplo cuando un bebé recién nació durante los primeros dos meses los padres contestaran la pregunta sobre la edad de este, tiene 6 meses y medio, o 13 meses, 7 meses y 1 semana, o quizás, ya mañana cumple 8 meses. Pregúntele si a los 19 años dirá que está por cumplir los 228 meses o algo así.

El punto es que los cierres temporales humanos pueden ser útiles si los cambios que llevamos a cabo tienen un impacto diario en nuestra vida, y no se convierten en dietas y propósitos que a mediados de enero o febrero están siendo tirados por la borda y caemos en una rutina espantosamente absorbente.

Pero si meditamos sin tener complejo mesiánico en que tiempo estamos viviendo como iglesia y tomamos acciones al respecto, el iniciar un 2013 con un propósito mayor se vuelve relevante. Por eso quiero comentar sobre tres pasajes bíblicos y aquí vamos con el primero:

Conozco tus obras, tu duro trabajo y tu perseverancia. Sé que no puedes soportar a los malvados, y que has puesto a prueba a los que dicen ser apóstoles pero no lo son; y has descubierto que son falsos. Has perseverado y sufrido por mi nombre, sin desanimarte. Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor.  ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, iré y quitaré de su lugar tu candelabro. Pero tienes a tu favor que aborreces las prácticas de los Nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que salga vencedor le daré derecho a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios. Apocalipsis 2:2-7 (NVI)

Leemos en este primer pasaje sobre una iglesia fiel, con sana doctrina y mucha actividad eclesial (sea en un templo o no) pero estaban comenzando a fallar en la esencia, el amor a Dios, el primer amor, eso es un pecado (por omisión el no amar es pecado) y es de reflexión.

La iglesia más fiel de las 7, según unas interpretaciones la que representa la iglesia de los primeros siglos de cristianismo, pero ya habían errores al amar y Dios da la salida, hacer las obras del principio, hoy en día estas obras iniciales son sencillas, un tiempo diario de oración, que cada quien desarrolle un nivel de  congregación fiel y constante, y amor por leer y compartir la palabra, sé que esto no es nada nuevo, de hecho creo que cualquier niño de 7 años en la escuela dominical podría dar esta respuesta facilmente, pero ¿Lo hacemos? Si lo hacemos entonces no hemos perdido el primer amor, pero por si alguien no lo hace, le recomiendo leer el pasaje de nuevo especialmente la parte que resalte en el texto.

Ahora pasemos al segundo pasaje:

Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea: Esto dice el Amén, el testigo fiel y veraz, el soberano de la creación de Dios: Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca.  Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú.  Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego, para que te hagas rico; ropas blancas para que te vistas y cubras tu vergonzosa desnudez; y colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista. Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.  El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:14-21 (NVI)

Dos cosas, el mensaje duro a la tibieza o indecisión espiritual en Honduras diríamos no sos chicha ni limonada, por eso la iglesia es rechazada, ahora lo último que resalté es para muchos el mensaje evangelístico por excelencia pero les digo algo, este no es un pasaje a inconversos, es un mensaje a los conversos, es un mensaje a la iglesia, y la conclusión es obvia, la Iglesia tiene fuera de corazón a Cristo, por eso el está tocando y queriendo compartir con nosotros.

Hace años don Roberto Orellana cantaba interpretando a Dios diciendo: “Porque hay muchos hombres que se reúnen en mi nombre, pero no me dejan entrar a mi”. Es triste pero ese canto sigue vigente hoy en día. Insisto en el punto este versículo no es evangelístico, es un mensaje a la iglesia, y según los expertos esta Iglesia de Laodicea es la iglesia de los tiempos finales o sea nosotros, como una buena cantidad de los que se congregan en iglesias hoy no son realmente cristianos esto tiene sentido.

Varia gente de las “iglesias” tiene a Cristo fuera de su corazón, pero ahí está la salida, déjalo entrar, deja que el coma y comparte contigo, deja que él te haga vencedor y escucha su voz clara hoy.

Esto me lleva al tercer y último pasaje:

Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras. —Esto es lo que está escrito —les explicó—: que el Cristo padecerá y resucitará al tercer día,  y en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Lucas 24:45-47.

Comprendieron las escrituras cuando Cristo abrió su entendimiento, y les dio la gran comisión, que debe hacer la iglesia (nada nuevo), predicar el arrepentimiento y perdón de pecados en todo el mundo, o sea que no hay excusa.

Resumiendo este mensaje para la iglesia en el 2013. Si hemos perdido el primer amor, volvamos a las primeras cosas, de esa manera aseguramos tener a Cristo dentro de nuestro corazón y la victoria asegurada, y eso nos lleva automáticamente a cumplir la gran comisión, que implica predicar el evangelio de Cristo cada día en cada lugar posible, te invito a que en el 2013 hagamos iglesia.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tranquilo



La vida está llena de pequeños y grandes detalles que se van acumulando conforme pasan los años, muchos de estos detalles provienen de otras personas que por diferentes circunstancias llegas a conocer.
Un compañero de trabajo a quien aprecio mucho, el maestro Mario Mendoza a quien recuerdo por nuestras bromas matemáticas y forma en que bromeábamos juntos pero en contra de algún compañero o compañera en la sala de maestros del instituto evangélico Virginia Sapp, muchos nos acusaban de ser en ocasiones insoportables a la hora de bromear; pero entre nosotros existía una broma llena de alta exigencia a la hora de pronunciarse.

Y es que resulta que el idioma español es tan amplio, y las diversas formas de expresarse fácilmente se prestan para malos entendidos, por ejemplo en varias reuniones algunos maestros decían alguna opinión, y Mario y yo nos encargábamos muy en secreto de corregir y elaborar de forma correcta y diplomática la frase. Alguna maestro o maestra decía “los alumnos no entregan nada a tiempo”. Luego Yo le decía a Mario, debió decir: “algunos estudiantes no están presentando en tiempo y forma sus asignaciones” acto seguido nos reíamos, o esperábamos algún tiempo prudente y nos reíamos en nuestra oficina.

Nunca falta algún estudiante que exprese mal una idea, he aquí dos maestros de matemáticas dispuestos a corregir su forma de hablar y o escribir, y luego contarle uno al otro lo ocurrido en determinada clase de cierto salón de secundaria o bachillerato. Y sin olvidar las incontables veces que nos corregimos uno al otro, espero te acordes Marito, Marito.

Hace unos meses estando en México, mi personalidad exigente y poco conformista hizo que mi compañero de cuarto se creara una frase que frecuente decirme “A ti nunca se te puede tener conforme o contento” (léase con entonación mexicana). Determinado día me sentí corregido por Mario cuando dije: “ya me vas a decir que nunca se me puede tener tranquilo” (léase con entonación Hondureña), inmediatamente me dijo que no decía eso sino contento, y buscó la definición en diccionario de ambas para corregirme. Repito que me sentí corregido por Mario, pero al escuchar la definición de tranquilo, esa noche medité y ore, y pude concluir lo que escribiré en los siguientes párrafos.

La definición de Tranquilo según el diccionario de la real academia española dice: “Dicho de una persona: Que se toma las cosas con tiempo, sin nerviosismos ni agobios, y que no se preocupa por quedar bien o mal ante la opinión de los demás.”
 
Definitivamente necesitamos gente tranquila en la iglesia, El tiempo es un factor que Dios nos da, y debemos saber usarlo, hacer las cosas con tiempo implica una gran responsabilidad, debemos cumplir la gran comisión (Mateo 28:18-20; Marcos 16:15-18) y hay que dedicarle el tiempo, prepararnos en oración, en pensar las estrategias locales o transculturales, y ejecutar los planes de Dios.

Debemos ser una iglesia con gente segura y capaz, Daniel 5:12 nos cuenta como los servidores del rey conocían de la capacidad de Daniel, en Mateo 25 se habla de una parábola de tres personas a las cuales su señor les dio talentos. Dios nos ha dado todo esto, el ser buenos administradores de los que El nos ha dado en cuanto a educación, recursos y capacidad de todo tipo alejara de la iglesia una imagen nerviosa, agobiada, nos dará la seguridad que Dios provee.

No quiero si quiera insinuar que el dinero o el estudio nos da valor, pero si son recursos que Dios nos brinda para que hagamos su obra, el mismo sabe que la obra implica costos, y por eso nos los medios para que la iglesia lo costee. Pero no es raro ver muchas congregaciones muy nerviosas por lograr ajustar el costo de determinado evento (a veces los eventos no son precisamente para la gran comisión pero si intranquilizan a los cristianos). Una iglesia tranquila no se preocupa por el tiempo, dinero, recursos ni está nerviosa, porque Dios mismo le da la tranquilidad.

El punto final de la definición me gusta mucho, la iglesia debe quedar bien ante Dios y no ante la gente, tristemente el mensaje de salvación y vida en santidad muchas veces se ve comprometido por no ofender a la gente, eso mis lectores es falta de tranquilidad.

La paz (tranquilidad) que vino a dar Dios no es para dormir día y noche en supuesta “tranquilidad”, es precisamente esa capacidad de no preocuparnos por lo que alguien piense o diga de mí, yo debo dar el mensaje, compartir la palabra de Dios completa, y si a alguien le incomoda es lo más normal, la Biblia penetra el alma (hebreos 4:12), cuando el mensaje genuino llega la gente se va a incomodar.

Por algo al final de las bienaventuranzas Dios dice que nos alegremos cuando hablen mal de nosotros por causa del evangelio (mateo 5:10-12) porque significa que el su palabra está incomodando y aunque suene contradictorio esa es la verdadera tranquilidad. No podrá alegrarse si lo persiguen por el evangelio alguien que predica suave o acomodado, pero si dijo lo que Dios quiere y por eso lo critican, el debe estar tranquilo y alegrarse, eso dice la biblia.
En síntesis la iglesia estará tranquila cuando haga lo que Dios dice, un diccionario no inspirado ayuda un poco, pero la palabra ayuda muchísimo más a poder ver lo que Dios manda, como casi siempre te invito a que hoy hagamos iglesia.  

sábado, 10 de noviembre de 2012

Identidad


En 1998 tuve la oportunidad de viajar  a Europa, y una de las ciudades que más disfruté en muchos sentidos fue París, esa es una ciudad admirable, con mucho arte, arquitectura e historia. Es casi imposible olvidar mi caminata por los campos Elíseos, subir con mi papi al arco del triunfo, andar por los pasillos del museo Louvre o del palacio de los inválidos, contemplar la vida nocturna de París, pasear en el rio Sena, y subir a la torre Eiffel diseñada por mi tocayo Gustavo Eiffel en 1889 para celebrar cien años de la revolución Francesa.

Pero en medio de la hermosa vista y todo lo impresionante que es este monumento (la torre) me lleve una grata sorpresa que hizo brincar mi identidad como hondureño, resulta que en el nivel más alto donde puede llegar el público están las distancias desde ese punto hasta las capitales del mundo, y encontré la bandera de Honduras y la distancia a mi ciudad natal la bella Tegucigalpa (no tengo el dato exacto pero son 8800 km o un poco mas).

Pues me tomé la foto, porque no podía evitar emocionarme de ver mi bandera en ese lugar, alguien compatriota mío quizá no le preste importancia a este tipo de cosas, y es que resulta que tristemente muchos hondureños solo medio son patriotas cuando la selección de fútbol juega y gana, cuando pierde y en cualquier otro ámbito pues no son muy hondureños.

 Pero en mi caso, que incluso actualmente vivo en México D. F. una gran y hermosa ciudad que pertenece  un grandioso país sin duda, pero mi tierra y mi país son altamente extrañados, y mi comida y tradiciones pues ahí están en la misma lista de cosas que extraño.

La identidad de Hondureño no se me quita, escucho mi himno y me da nostalgia, veo partidos o noticias de mi país, veo fotos y videos y hay sentimientos que me señalan ese es mi país, etc. No se trata de desenfocarme o darle más importancia de lo que merece, simplemente es una identidad, me identifico como hondureño y me encanta serlo.

Así como muchos son altamente identificados con sus nacionalidades, sus regiones, equipos de deportes, grupo de amigos, grupos musicales, etc. Y hacen que se note comprando camisetas o jerseys que los identifican, bajan imágenes en sus computadoras, compran bufandas, chumpas o tazas con etiquetas que los identifican con lo que les gusta.

Hace algunos años un amigo dejaba de comer en la secundaria por ahorrar dinero y comprar un Cd de su grupo favorito (creo que era Pearl Jam), y pues llegar a no comer sí que es estar identificado con algo, en lo personal me parecía ridículo ese extremo y hoy que lo veo lo sigo creyendo.

Ahora la pregunta aquí es que es realmente la identidad. La segunda definición de este concepto según el diccionario de la Real academia española dice que es Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás, interesante, la identidad es lo que nos marca de manera especial ante los otros individuos.

Olvidándonos un poco de la identidad patriótica (sana o insana) y de la identidad con cosas que normalmente no justifican pasiones locas, y comenzando a aterrizar en el punto central de todo esto, pensemos en una verdadera identidad cristiana.

La Iglesia por su naturaleza divina y por ser el cuerpo de Cristo naturalmente provee a sus miembros rasgos que nos diferencian del resto de las personas (o debería), y un creyente sin identidad de Cristiano simplemente no se le debe llamar cristiano.

Aunque no justifico a las personas que se escudan en lo que ven en otros, es casi incontable la cantidad de personas que dicen no querer acercarse a una iglesia porque ven que ciertos cristianos son hipócritas o hacen cosas supuestamente indebidas, etc. Eso demuestra que no todos los que se congregan son cristianos genuinos por el simple hecho que no tienen una verdadera identidad de cristianos.

Así como un ciudadano de cierto país no tiene identidad nacional mientras que otros sí, lastimosamente las iglesias o congregaciones están llenas de gente sin identidad, que no muestran los rasgos de ser verdaderos creyentes.

Debo ser muy puntual aquí, asistir a una iglesia, tener información de Dios y saberse unos cuantos versículos no te hace cristiano de la manera que estar un tiempo en un restaurante no te hace silla o mesa. Haber nacido en una familia cristiana tampoco te hace cristiano como haber nacido en una ambulancia no te hace médico ni enfermera ni llanta de repuesto.

La identidad de un verdadero cristiano se nota y lo hace ser diferente de manera que los demás lo notan y Dios lo sabe, a Él no se le puede engañar. “No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Lucas 6:43-45

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?  Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7:21-23

Recalco, la actividad religiosa, incluso las señales majestuosas no indican que seas cristiano, porque Dios respalda su palabra y él hace milagros no uno, el pueblo de Israel vio grandes milagros en Egipto y el desierto, pero solo gustaban las señales, pero Moisés buscaba la presencia de Dios, por eso se le identifica como un gran profeta y líder como habría después de Él, o sea las señales no identifican, la presencia sí.

La presencia de Dios se nota en un cristiano genuino y son ese tipo de creyentes los que Dios busca, los que son verdaderos miembros de la Iglesia, los que hacen labor de Iglesia. Si no tienes identidad cristiana te invito a orar en este momento, pide perdón, inicia una nueva etapa donde cada acción de tu vida será guiada por el Espíritu Santo y le dará gloria a Dios, y tu testimonio construirá un par de ladrillos más en la iglesia y conocerás el verdadero propósito del creador del universo en tu vida. 

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Das la medida?



Transcurría el año 1993, recién había cumplido 10 años y mi familia hizo una visita turística a Estados Unidos, y fuimos entre otras ciudades unos 15 días a los Ángeles, mi tía vive en esa ciudad hace un buen tiempo, y ella misma junto con su familia nos llevó a los principales lugares de aquel tiempo.

Fuimos a los Universal Studios, Disneyland, al zoológico de San Diego, al barco RMS Queen mary, al teatro chino y paseo de la fama de Hollywood, al museo de cera y también nos llevó al museo de Guinness, justo ahí es donde comienzo a recordar la historia de hoy.

Seguramente la foto esta en algún álbum empolvado en mi casa en Tegucigalpa, en ese tiempo las fotografías eran con cámaras de rollos luego uno las iba a revelar a algún estudio y las guardaba en álbumes, no como ahora que todo es digital y pocas veces impreso.

La foto en aquel museo era en una balanza justo al lado de la figura de Robert Hughes, quien es el hombre en la historia del que se registró mayor peso. En cierta etapa de su vida llego a pesar 1069 Libras, y yo pues de escasos 10 años y muy delgado pesaba 68 libras (favor no pregunten mi edad ni peso actualmente). Repito que esa foto esta en un álbum en mi casa a 2000 km de México DF, razón por la cual no la puedo escanear ni subir en esta publicación.

Pero si pueden imaginar el cuadro del cipote delgado que pesa 1001 libras menos que Robert Hughes, el evento es gracioso sin duda, y pues recordando dicho evento pensé en que representa el peso, en el caso de Hughes aunque su peso lo llevó a estar en la historia, pues no fue saludable para él y murió muy joven.
Pero el peso en términos generales es una medida, así como lo es la estatura, la edad, la masa, etc. Y pues las medidas son para verificar si estos factores medibles alcanzan los niveles esperados. En términos bíblicos e incluso en los populares se espera que demos el ancho, o la medida en ciertas cosas.

Se espera que un estudiante obtenga un calificación que demuestre que ha aprobado su materia, o que sea sobresaliente, se espera que los deportistas mejoren constantemente sus marcas personales, se espera que los políticos mejores los indicadores económico-sociales de los países que gobiernan. Así podría mencionar que los artistas esperan vender más con sus nuevos discos o películas, las televisoras elevar sus ratings con sus programas o shows, etc. La sociedad espera que las personas den su medida respectiva.

La Biblia narra en uno de mis libros favoritos (Daniel) una historia que siempre me pareció interesante y fuerte, en el capítulo 5 Daniel se comenta cuando el Rey Belsasar realizó un mega banquete y utilizó los utensilios del templo de Jerusalén que Nabucodonosor había llevado a Babilonia.
 
 
En medio de la gran fiesta repleta de idolatría de repente unos dedos de mano humana aparecen y se escribió en la Pared las Palabras Mene, Mene, Tekel, Uparsin. Aunque la historia se presta para muchas cosas, partiendo de la majestuosidad del mensaje de Dios, la revelación a Daniel, las palabras que a través de todo el capítulo muestran el Reino de Dios, el reclamo contra la idolatría etc. Por hoy me centrare en el significado de Tekel y la consecuencia final.



 En la Nueva traducción viviente dice así en Daniel 5:27 Tekel significa “pesado”: usted ha sido pesado en la balanza y no dio la medida. Es claro que Dios le reclama a Belsasar por lo que está haciendo, le dice que fue contado y le puso fin al reino, que fue pesado y fue hallado falto (RV 1960) y que fue dividido su reino.

Dos son consecuencias los mene y el Uparsin son consecuencias el fin de su reino y el inicio del gobierno persa, pero la razón fue el Tekel, Belsasar un pagano, pero rey temporal del gran imperio babilónico no dio el ancho, no dio la medida, no dio lo que se esperaba de Él, y por eso recibió un mensaje de Dios y fue muerto en la misma noche en que Daniel se lo interpretó.

Sé que es una historia fuerte, pero me lleva a meditar ¿si la iglesia de hoy pesa lo que debe pesar, responde lo que debe responder, tiene la estatura que debe tener, llega a donde debe llegar? Recordemos que se entiende que somos su templo, no utensilios, su templo y como estamos usando su templo es una pregunta interesante.

Un tiempo de silencio es prudente… no quiero que pensemos en otros, pensemos de manera individual, ¿A caso yo como miembro de la iglesia estoy dando la medida? ¿A caso si me pesan como pesaron a Belsasar pasaría la noche? ¿Realmente mi vida refleja lo que Dios espera de mí? ¿Colaboro con el resto de la Iglesia en lograr la gran comisión?

Nuestro deber es confiar cada vez más en Dios y vivir en El, por El y para El. De esa forma es seguro que la balanza indicará que pesamos lo que se espera, sino pues creo que la iglesia no impactara como Dios está esperando, te motivo a que demos la medida y hagamos iglesia.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Lenguaje Músico - Universal


Como algunos saben llevo cerca de tres meses viviendo en México, donde me estoy preparando para seguir sirviendo al Señor, y una de mis inquietudes al poco tiempo de estar en tierras aztecas fue el hecho de servir. Desde 1998 sirvo al señor en diversas formas y en México pues no había encontrado el lugar, pero orando y hablando con los líderes indicados se me mostró que sirviera en la alabanza.
           
     Viendo algunos de los ensayos del grupo de alabanza al que pertenezco actualmente en el CNM de Amistad Cristiana A. C., Y recordando al grupo que pertenecí en mi iglesia el cenáculo en Honduras, y haciendo memoria de varios grupos que observé en diversas congregaciones en Tegucigalpa y San Pedro Sula me doy cuenta de un fenómeno musical.
          
      Cuando los músicos ensayamos y hay dificultad en los acordes ocurre lo siguiente, el tecladista, guitarrista o bajista que si se sabe los acordes comienza a cantar cualquier canción de una manera particular, tomaremos como ejemplo la canción Renuévame de Marcos Witt, el músico que la dicta la canta así:

(Léase con la tonada de la canción)
Renuee –Re- Sol- vame La- Señor Je- Reee- sús  -sol añadido nueve- (este último acorde muy pero muy rápido)
Ya no qui – Mi menor- ero ser –La sostenido 4- igual –La siete-
Renuee –Re- Sol- vame La- Señor Je- Reee  -sol añadido nueve- (este último acorde muy pero muy rápido)
Pon en mi- Mi menor 7- tu cora -La sostenido 4- zón  -La- Sol con bajo de La-
-Re- Porque todo lo que –Laaaaa- (hay)  den- Sol 7- tro de –Si- mi   Sol
Necesita ser ca –miii menor 7- mbiado – La sostenido 4- señor  -sol  -la-
Porque –Reee- todo lo que –Laaaa- (hay) dentro de –Si menor 7- mi corazón –sol-
Nece –miiii- Laaaa-  re- (sita más de ti)  -sol- re-

Eso a parte de causarme buenos recuerdos me hace ver que a pesar de las diferencias culturales, y de dialecto mexicano y hondureño, me hace ver que la música es una forma universal de comunicarnos, y que ciertas costumbres musicales son comunes en diversas partes del mundo.


Esto me lleva a meditar sobre cuál es el lenguaje universal, y ante los problemas dialécticos o de idiomas que vive el mundo, sin duda el amor es una lengua universal, pero no cualquier amor, sino el amor que Dios nos ha dado a la iglesia para que lo hablemos.

El primero en demostrar amor fue Dios mismo (Juan 3:16, 1ª de Juan 4:19, Romanos 5:8) con el propósito de que le amemos a Él, y que como sus hijos hablemos su idioma y podamos amar al prójimo como dice el gran mandamiento. (Mateo 22:37-40)
            
    Las preguntas de reflexión son las que vienen a continuación ¿Qué tanto ama la iglesia al prójimo? No creo que haya que irse lejos ¿Qué tanto ama la iglesia a sus hermanos? ¿Qué tanto demostramos ese amor con que Dios nos ama? No quiero caer en juicio porque no puedo y no sería amoroso tampoco, pero creo que cada uno de los que nos llamamos miembros de la iglesia estamos llamados a revisar como estamos transmitiendo el lenguaje del amor.
         
       Si Dios es lo primordial en nuestra vida reflejaremos su amor y lo hablaremos como cuando conversamos en español bien claro, o inglés, japonés o urdu, cualquiera sea tu idioma natal. (Lucas 6:45) de lo contrario algo está pasando por lo que la “iglesia” se está transformando en otra cosa que no es lo que Dios nos llamó a hacer.
         
       Por poco más de un año he escrito en mi blog mi sentir de parte de Dios para invitar a mis hermanos, amigos, alumnos a que trabajemos por hacer la labor de Iglesia que Dios nos encomendó, y cierro este mensaje repitiendo la misma idea, evangelicemos y hagamos discípulos hablando el lenguaje del amor, eso es hacer Iglesia.