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sábado, 7 de abril de 2012

El Juego de la vida (Con esto no se Juega)


Podemos ver la vida como un juego en cuanto a que sin las reglas claras no se disfruta ni se entiende, también en cuanto a la actitud de vencedor que debemos tomar, la Biblia está cargada de ejemplos a seguir y de ejemplos a no seguir, además la vida y experiencia de muchos creyentes en toda la historia también está por ahí recordándonos las mejores y peores actitudes para aprender de eso.

Pero hay aspectos que no son juego, aunque eventualmente juego futbol con amigos, y lo único que he practicado seriamente es hacer pesas, yo disfruto mucho ver los deportes, me encanta verlos admiro a muchos deportistas como Peyton Manning, Roger Federer y muchos otros más, pero estoy seguro que para los profesionales el deporte ya no es un juego.


Cuando alguien vive de algo, es precisamente serio e importante para él o ella hacerlo bien, aunque los aficionados hagamos bromas, celebremos o cuestionemos, para ellos su presente y futuro está en juego, y no se pueden dar lujos, como cuando uno se cansa en la potra y simplemente deja de jugar, “total es un juego” piensa uno.

En el campamento el juego de la vida el tercer día de actividades era sobre las cosas con que no se juegan, el devocional La vida es vivir impartido por mi alumno Abner, y las charlas Carne vs. Vida y Dieta de un soldado, impartidas por mi amigo el pastor Juan Ramón Alvarenga, y el tiempo de fogata (aunque la lluvia nos hizo hacer otra actividad) llamada el Maestro la impartí yo, todos esos mensajes se conjuntaron en un mensaje de observar la parte seria y relevante de la vida.

Sería bonito recordar romanos 7 y 8, 2ª de Timoteo y muchos otros pasajes, pero eso los dejare para que los lean más tarde, en lo personal quiero enfocarme ahorita en el punto de cierre de todos los mensajes de aquel día, el Valor, lo que realmente vale, Cristo nos lo enseñó a través de parábolas y hay tres versículos que están seguidos y hablan del valor de Reino de los cielos. Se encuentran en Mateo 13 y en la versión lenguaje actual dice:

El tesoro escondido
 44 »Con el reino de Dios pasa lo mismo que con un tesoro escondido en un terreno. Cuando alguien lo encuentra, lo vuelve a esconder; y después va muy alegre a vender todo lo que tiene para comprar el terreno y quedarse con el tesoro.

La joya fina
 45 »El reino de Dios también se parece a un comerciante que compra joyas finas. 46 Cuando encuentra una joya muy valiosa, vende todo lo que tiene, y va y la compra.

El tesoro y la joya (o perla en otras versiones) no se refieren precisamente a cosas caras, sino valiosas, y lo más valioso en nuestras vidas es la presencia de nuestro Señor, es saber que el creador de todo está más que interesado en entablar una poderosa amistad con cada uno, y con esto amigos, no se juega.

En la medida que uno descubre lo hermoso, lindo e indescriptiblemente valioso que es el amor de Dios, entonces la vida toma el verdadero rumbo, el verdadero significado, y servir en la tarea de hacer iglesia se vuelve una responsabilidad a conciencia, y no un dolor intenso de pies como puede serlo para algunos.

Cierro con lo siguiente: hace un par de años hice una encuesta en un libro que se llamaba viviendo sus fortalezas o algo así, mis 5 talentos principales eran: Estudioso (no ocupo explicarlo), Relación (soy una persona que da mucho a valor a la amistad y fortalezco mucho las relaciones con personas que conozco), Creencia (todo lo que hago debe tener un significado espiritual), Analítico (me gusta desafiarme y desafiar a otros para sostener teorías sólidas) y finalmente intelectual (Me gusta pensar y las actividades de tipo mental).
En medio de eso redescubrí que soy alguien cristiano/analítico que es buen amigo. Y no hago cosas que no tengan valor para mí, eso según ese libro es una combinación de mis fortalezas, eso explica porque soy docente de matemáticas, porque tengo amigos desde hace años y porque siempre he servid en la iglesia y he trabajado solo en instituciones cristianas.

El valor que las cosas tienen o le damos las hace relevantes, en tu vida vale la pena analizar quien tiene ese valor especial (espero sinceramente que sea Dios), por eso la vida y el hacer iglesia trascienden cuando Dios está presente, sino solo es religión vana y dogmatica que te llevará a una destrucción segura, te invito a amar a Dios sobre todo, con eso no se juega.

viernes, 6 de abril de 2012

El juego de la vida (actitud de ganador)


La vieja historia cuenta la realidad de dos vendedores ambulantes de zapatos, ambos tenían un negocio decente y visitaban diversos poblados para obtener sus ganancias, el primero en llegar a un pueblo donde nadie tenía zapatos pensó: “qué barbaridad, en este condenado pueblo todos andan descalzos, nadie me va a comprar ni un zapato” mas tardó en pensar eso, y no consideró ni siquiera ofrecer el producto que de todas formas no le comprarían, y se fue temprano para ir a otro poblado donde la gente si conociera los zapatos y los adquirieran.

El segundo vendedor llegó al pueblo de los descalzos y pensó: “Excelente, grandioso, aquí nadie tiene zapatos o sea que todos me van a comprar uno o más pares” y por supuesto que vendió mucho en aquel poblado, y estuvo ahí varias semanas, y obtuvo una buena cantidad de ganancias.

Dos actitudes diferentes ante un mismo problema, de más estaría explicar quien tuvo la actitud de ganador.
El segundo día del campamento el juego de la vida se llamó Actitud de ganador, tuvimos la oportunidad de escuchar un devocional sobre Daniel 1 impartido por mi alumno Abner Linares, luego dos charlas sobre los jueces Gedeón y Jefte, y sobre efesios 6:11 en adelante por mi amiga Alexa Madrid, la fogata sobre la vida de Pablo la impartió mi gran amigo César Benítez. Todos los personajes tratados vivieron adversidades, y Dios de su lado les hizo imponerse ante esta, lo primero que Dios trató en ellos fue su autoestima y les hizo ganadores, Daniel fue 10 veces mejor, y los demás superaron etapas difíciles y complejas en sus vidas.

Aunque no se habló durante el campamento sobre Moisés, su vida está descrita principalmente en el libro de Éxodo, sin duda en el vemos una actitud de ganador, primero era un esclavo que vivía en el palacio (Dios le dio mentalidad de Príncipe y no de esclavo) luego pasó de príncipe a asesino, luego a convicto y luego pastor de ovejas (parece un gran ganador verdad, léase sarcásticamente).

Después de tanta lucha y adversidad, Dios lo llama, y aunque el relato de Éxodo 3 está lleno de excusas y pedido de confirmaciones, Moisés decide dejar el exilio y hacer lo que Dios quiere, y es entonces cuando se convierte en el gran triunfador que todos los que fuimos a la iglesia de niños dibujamos o pintamos abriendo el mar rojo.

Volviendo al famoso segundo libro de la Biblia, Dios le pregunta a Moisés en 4:2 sobre ¿Que es lo que tiene en la mano? A lo que respondió una vara, y luego todos sabemos que esa vara es recurrentemente usada para milagros y prodigios en la historia judía del Éxodo.

Dios usa de su Iglesia los recursos que actualmente tiene, lo que ocupamos primero es el Poder y presencia de El Señor, eso está al alcance de la fe y la oración, también ocupamos la palabra que nos oriente, con eso se genera una actitud de ganador como la que podemos leer en Romanos 8, lo que sucede es que ambos deben estar de la mano para pensar como reyes y no como esclavos. Sin olvidar que los recursos que tenemos hoy son suficientemente poderosos cuando Dios los utiliza.

La iglesia hermanos está con un propósito establecido para estos tiempos, y no podemos ver el mundo como el lugar perdido que aparenta ser y alejarnos, al contrario la actitud de ganador y utilizando esa vara, es el lugar óptimo para vender los sombreros que tenemos.

O sea la actitud de ganador nos hace concentrarnos cada día en depender de Dios para testificar y evangelizar al mundo necesitado, si te quieres unir comienza ya, con lo que tienes ya, las excusas de edad y falta de ciertas cosas, no le fueron aceptadas a Moisés, El Padre sanó esa incredulidad y lo convirtió en un gran ganador, por cierto el trato contigo y conmigo no es muy diferente, así que manos a la obra ganadores.