jueves, 5 de abril de 2012

El juego de la vida (Sabías que)


Hace algunos meses escribí una estructura espiritual para un campamento que involucraba una serie de devocionales, charlas, fogatas y juegos titulado el juego de la vida. Ayer regresé a mi casa después de haber ido al mencionado campamento.

Por años y años he asistido a los campamentos de semana santa de la iglesia el Cenáculo, y siempre han sido de bendición, el juego de la vida tuvo la peculiaridad de que fui ya no como líder de jóvenes, sino como expositor y coordinando la parte de los mensajes. 

La estructura de los mensajes comenzaba con un día titulado ¿Sabías que? Ya que a la hora de jugar es muy importante saber las reglas del juego, he dirigido tantos juegos y dinámicas en mi vida, que desde la que veo la actitud del grupo respecto a si prestan atención a las reglas o no.

En cierta ocasión expliqué las reglas de una actividad tan sencilla que era un insulto a la inteligencia del grupo repetir las instrucciones, cuando menos acordé armaron al revés lo que tocaba armar, y nadie disfrutó el momento, por el contrario, fui víctima de críticas y reclamos por hacer una actividad tan mala, meses después un grupo atento hizo y disfrutó aquella actividad, el problema quizás fue mi forma de explicar o la actitud del grupo, al final me di cuenta que las instrucciones de un juego son vitales para poderse disfrutar.

Cuando uno juega o ve jugar a un grupo detecta mucho, los jugadores profesionales demuestran su conocimiento de las reglas y técnicas necesarias, un partido de futbol entre aficionados puede ser el equivalente a enterrar un cincel en el ojo, o ver como alguien intenta jugar tenis sin siquiera poder hacer un saque, hay cosas que he visto que ofenden bastante.

En simples dinámicas el no seguir reglas hace que se tarde más de lo debido, y que la gente se frustre antes que aprender algo, por eso en el juego de la vida lo primero es saber que hay reglas, y hay un lugar de donde partir.

La palabra de Dios menciona en Mateo 7:24 al 27 la ilustración de los dos cimientos, y la gente que no se detiene hoy a pensar en su labor en la Iglesia de Cristo, puede estar construyendo su vida sobre la arena, puede ser el niño que reclama por todo por el simple hecho de no saber las reglas del juego. Es triste reconocerlo, pero todos en alguna ocasión hemos empezado a construir áreas de nuestra vida sobre la arena, y hoy en día hay muchos “cristianos” acalambrados espiritualmente, porque nunca han leído el manual (la Biblia)

La falta de lectura, oración y conocimiento es un mal que se acrecienta mas en medio del pueblo de Dios, y eso es recurrente, dañino y destructivo, sino sabias que en la palabra están las respuesta de Dios a lo que oramos, es posible que tu suelo sea arena y tu vida pueda desmoronarse.

Lo positivo de esto es que si reflexionas hoy mismo, tu vida puede pasar a cimentarse sobre la roca, es preciso pensar mucho, meditar y accionar, es necesario hacer un diagnóstico personal y saber donde estas, y hacia a dónde vas. Si no puedes determinar eso, no estás edificando sobre la roca.

En Lucas 14:28 al 30, Jesús nos dejó el mensaje de edificar bien y no quedarnos como torres a medio construir, el edificar sobre la roca implica tomar la cruz cada día, implica darle ese primer y exclusivo lugar a Cristo, implica renunciar a todo lo que poseemos, sabias que si eso no ocurre, ni si quiera puedes ser llamado su discípulo.

Sabias que sino edificas bien la gente se burlara de ti, Estoy seguro que Cristo no murió por mí para que se burlen de mi, el murió por mí para que yo pueda realmente vivir, y en este juego de la vida es necesario saber las reglas para ganar. Si estas del lado de Cristo eres ganador, créelo y vívelo, sino tu vida se hundirá en las arenas del olvido, si lo haces la roca eterna de Cristo te sostendrá aun en medio de la peor tormenta que vivas.

sábado, 24 de marzo de 2012

Díganle que No



He sido un tanto recurrente con mi gusto por los deportes, uno de los aspectos que me hace seleccionar el canal de transmisión son los comentaristas, y cuando se trata de Beisbol ESPN es el canal por la inigualable narración de Ernesto Jerez, su forma específica de narrar los lanzamientos, los “Outs” “por la ruta 63, y sobre todo el “Home Run” con su grito de "a lo profundo y No, no, no, no, no, díganle que no a esa pelota”.
El beisbol es un gran deporte, pero verlo y escuchar la narración de Ernesto Jerez es sin duda lo mejor, y ese grito es un clásico, hasta de ring tone, lo tienen algunos celulares. Pero lo más peculiar es que al decirle que no a la pelota, la envía lo más lejos posible, hace un “tuquiti” y luego vuela varios metros hasta pasar la barda.
Una vez en un campamento de semana santa en 1999, surgió una broma entre el grupo de varones, contaba el joven Erasmo Ramírez, que se le declaró a una chava con la frase “Nena quiero contigo” (que romántico verdad, es sarcasmo) y luego ella le dijo “bueno si pero no” y él se fue molesto.
Y es el que la palabra NO, tiene esa cualidad de alejar cosas, decirle que no a la pelota es una ejemplificación clara de mandar lejos la esférica, la broma de Erasmo, es obvio un rechazo para alejar al fulano, y cuando decimos que No a ciertas cosas en la vida, es la señal más clara de que la queremos apartar de nuestro camino.
Este no es un mensaje legalista con la intención de prohibir cosas, pero sin duda es necesario saber decir que No, el orden de prioridades en nuestra vida no lo que decimos, sino lo que refleja nuestro hacer diario.
Muchos cristianos dicen que su orden de prioridades comienza con Dios, pero su práctica diaria refleja que NO es así, a las primeras cosas que dicen que NO (alejándolas de su vivencia real cada día) es a la lectura bíblica y la oración, es común saber de “hermanitos” que dicen ahorita NO porque estoy ocupado, de momento No porque es muy temprano o muy tarde, No porque veré el partido o la película, NO porque estoy enfermo, No porque hoy me he portad mal, etc. Etc.
Pero a lo que si tenemos que decir que No, se incrusta en nuestra agenda como cuando compramos palomitas de maíz para ir al cine, que no es parte esencial para ver una película pero ahí están, grande maquinas de “Pop corn” en la tienda de entrada al cine, son caras, saladas e innecesarias, pero las compramos antes de entrar al cine.
El tiempo excesivo en televisión, internet, platicas ociosas etc. A eso que debemos decir que NO, se vuelve imposible hacer, Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica, dice 1ª de Corintios 10:23, justo encima del versículo en la Reina Valera dice un titular Haced todo para la gloria del Señor. Ese tipo de mensaje me hace pensar que a veces le decimos que no a lo que deberíamos decir si y viceversa.
Lo importante es lo que la palabra nos llama a hacer, si la iglesia no evangeliza ¿Quién lo hará? El factor tiempo es clave, los creyentes NO tenemos tiempo de prepararnos ni de hacer lo que tenemos que hacer, pero Si tenemos tiempo para otras cosas. Este aparente juego de palabras, es por no saber decir que NO.
Cuando le decimos que NO a las cosas ociosas(no precisamente malas) tendremos tiempo para invertir en el Reino, te invito a que ayunes un tiempo de TV, internet, u otra cosa, dile que NO, y veras cuan productivo en

domingo, 11 de marzo de 2012

“Iglesia” y estadio


En esta ocasión, no me refiero a la iglesia como el grupo de llamados que seguimos a Cristo, sino a las reuniones de congregaciones a lo que comúnmente le decimos ir a la “iglesia”.

Me gustan los deportes en general, me parece que es uno de los medios de diversión más interesantes que tenemos los humanos, tanto practicarlos como observarlos, me simpatiza demasiado, me gusta ver las diversas ligas de soccer, la NFL, NBA y MLB, los abiertos de tenis, mundiales y juegos olímpicos.
Y los deportes se desarrollan en los estadios, aquellas estructuras diseñadas originalmente para observar altos niveles de profesionalismo en las competiciones deportivas.

También me encanta ir a la “iglesia” y a eventos cristianos, y hoy quiero comentar algunas similitudes  o contrariedades que he encontrado de cosas que se dan en ambos lugares, pero el propósito es meditar en que cosas tu y yo debemos cambiar en nuestras congregaciones.

1.       Contrariedad: La gente asiste a los estadios y se toma muy en serio un juego, la gente se congrega en iglesias y se toma a juego algo muy serio. De manera que hoy vemos gente dispuesta a morir por un equipo en un estadio pero no estoy seguro de que tanta pasión hay en las iglesias. 

2.       Similitud: las iglesias y los estadios se llenan más por la calidad de los espectáculos que por la fidelidad al equipo.

3.       Contrariedad: existen seguidores de estadios que se saben alineaciones, intercambios y fechas importantes de sus equipos, los que se congregan, no siempre leen la biblia ni oran como se supone lo hacen los seguidores de Cristo.

4.       Similitud: en ambos lugares se cuestiona e insulta la labor de los que supuestamente son de nuestro equipo.

5.       Contrariedad: Cuando algunas cosas de la iglesia no le parecen (muchas veces cosas infantiles) se cambian de congregación o dejan de congregarse, la gente sigue fiel a su equipo de deportes en las buenas y en las malas.

6.       Similitud: existe alabanza en ambos lugares.

7.       Contrariedad: Cuando hay buenas adquisiciones en deportes de estadio se alegran, en la iglesia hay envidia.

8.       Similitud: en tiempos importantes (finales, aniversarios) se llenan siempre.

9.  Contrariedad: a veces en el estadio la gente se distrae hablando y por eso no ven los goles o buenas jugadas,… oh esta es similitud.

10.   Similitud: poco se acuerda la gente de lo que sucedió los 90 minutos que se estuvo adentro sino de una o dos cosas.

11.   Contrariedad: La gente asiste a la iglesia con camisas deportivas, pero no al estadio con camisas con mensaje de salvación.

12.   Similitud: hay gente que dice que sigue a un equipo y realmente no, lo mismo pasa en la iglesia.

Insisto mi propósito es que meditemos, la pasión por Cristo es fruto de su obra en nuestras vidas, es inconcebible, que en los deportes (que no son malos en sí) la gente sea más fiel o apasionada que en la vida de iglesia, tampoco es concebible que veamos la iglesia como un estadio o cine con la diferencia de que no pagamos (la mayoría de veces al menos) por entrar.
Aquí menciono algunos versículos en los que podemos pensar, Deuteronomio 7:9, Hechos 4:12, Romanos 13:7, Gálatas 2:20, Filipenses 1:21, 2 Timoteo 2:13, Hebreos 10:25, Dios les bendiga.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Cuatrienio (solo para metidos a rollo)


El número cuatro es muy utilizado en la cultura, 4 jinetes del apocalipsis, los 4 fantásticos, los 4 semifinalistas en los torneos deportivos, los cuatrienios (que es eso). Me refiero al período de cada cuatro años, que en nuestro mundo el valor de esa temporada pesa bastante, en muchos países (Honduras por ejemplo) el período presidencial democrático es un cuatrienio, algunos eventos deportivos como los juegos olímpicos, la copa mundial de futbol y la Eurocopa, también se dan con esa periodicidad.
Hoy es 29 de Febrero, el año bisiesto también es cada 4 años, y aquí fijo se me sale lo matemático, la medida que tenemos para los años se nos mostró tradicionalmente que son 365 días 6 horas, por tanto cada cuatrienio se debe sumar un día, con el fin de mantener las estaciones similares en las fechas calendario.
Lo que no todo mundo sabe es que la medida de un año no es exacta, es un número racional, equivale a 365 días 5 hora y 49 minutos y algunos segundos, por tanto cada 100 años se debe restar un día (o sea no hay bisiesto), pero para ajustar mejor el número cada 400 no se hace el bisiesto de nuevo, ejemplo el 2000 si fue bisiesto, pero 1800 y 1900 no fueron bisiestos, el punto es que para que el ajuste se de cada 400 años deben haber habido 97 años bisiestos.
En este punto muchos de mis habituales lectores están aburridos, otros interesados y otros esperando que algún día llegue hasta algún punto de valor espiritual.
Lo que quiero enfatizar es que a veces la enseñanzas escolares no llegan a ser profundas, en primaria se nos mostró que 9-5=4 pero 5-9= no se puede, pero algún malvado maestro de sexto o séptimo grado nos vino a complicar la vida con los números negativos.
O que me dicen del maestro de noveno o décimo grado que nos dijo que si habían raíces cuadradas de números negativos y que eran números complejos, o que tal los que no sabían que cada cien años no se daba el año bisiesto a menos que sea divisible entre 100 y y los primeros dos dígitos divisibles entre 4 a la vez.

La enseñanza escolar, se debe hacer gradual, un niño de los grados inferiores no tiene la capacidad mental para entender los números negativos, por eso no se le enseña, pero el problema es que a veces se le miente. Lo mismo pasa con todos lo niveles de enseñanza y a veces el docente al no saber como expresarse miente en el proceso.
Pero si queda claro que cada día podemos aprender, esperemos que no cada 4 años, en la vida cristiana se observa un aprendizaje que requiere de experiencias, cosas que no se pueden aprender en un libro, o de una prédica, cosas que a menos que nos metamos al rollo podremos entender.
Hasta es posible que algunos creyentes no crean que las cosas son reales en efecto, porque no lo han vivido, si yo le digo esto del bisiesto a cualquiera cree que yo le miento, pero al ver mis bases, y saber que me he metido al rollo se dará cuenta que no me equivoco.  
Dios no se puede contener en tinta (Juan 21:24-25) pero está claro que la Biblia nos da una guía confiable para orientar nuestro camino (Hebreos 4:12, 2ª Timoteo 3:16), a lo que me refiero es que nadie entenderá la importancia de confiar en  Dios,  vivir en fe, entregar todas sus cargas a Él, conservar un testimonio sano y aprobado agradando a Dios, no negociar ni jugar con el pecado, a menos que se meta al rollo.
Aunque para todo lo que describí en el párrafo anterior hay sustento bíblico, nadie lo va a entender o tomar por cierto a menos que se meta al rollo de vivirlo, los valores eternos, la moral, el testimonio, la fe, en nuestra sociedad sin Dios cada vez se ven como chistes, y algún sector de la gente que asiste a iglesias (que no precisamente son cristianos) creen que así debe ser, su error se da no porque no puedan leer la biblia, sino porque no se ha decidido a vivir la palabra o como he dicho en buen hondureño, no se han metido a rollo.
Si no entiendes bien lo de los bisiestos solo es de meterse a rollo o comprar buenos calendarios por los próximos 100 años, pero para entender bien la vida de una verdadera iglesia, la vida como Cristo espera de nostros ahí no hay opciones comprometámonos. Dios te bendiga.

sábado, 25 de febrero de 2012

¿Cuánto tiempo?


Hace algunos días recordaba algo que sucedió entre 1997 y 1998, un amigo mío (del cual no revelaré el nombre en este caso) estaba en el mismo colegio pero no en el mismo grado, lo que recuerdo con exactitud es que él estaba en primero ciclo o 7º grado como le quieran llamar.

Mi amigo estaba en la edad adolescente en que todo joven varón se enamora de las cipotas, cosa muy normal, y existe algún sector de los chicos que no tiene complejos para lanzarse y declarase, este muchacho no era la excepción, pero resulta que me había comunicado antes que le gustaba una muchacha en específico.

Luego lo esperado sucedió, cierto día en las primeras horas de clases del instituto cerro de plata en aquel primer curso mi amigo se declaró, y le dijo, ¿____Quisieras ser mi novia? (no les voy a decir el nombre de la chava) pero la respuesta fue una de las más insólitas que he escuchado, ella respondió ¿Cuánto tiempo? Si te causa gracia, a mí también, y vacilamos a mi amigo porque el muy ingenuo me contó a mí y mis amigos lo sucedido.

Lo gracioso no acabó con el ¿Cuánto tiempo? Ya que aquel puberto de 7º grado dijo, por lo menos hoy, y fue así como aquel noviazgo de un día se llevó a cabo, supongo que al despedirse del colegio aquella extraña y graciosa aventura de un día terminó.

Si lo vemos como una anécdota de ex-alumnos de un colegio, y de amigos pues no nos queda más que reírnos, pero si lo vemos como una versión de relaciones de noviazgo, o amor entre parejas, realmente solo considerarlo es un tanto trágico.

La iglesia o sea tu y yo, es ejemplificada en la palabra como la esposa del cordero, la esposa de Cristo (Apocalipsis 19:7, 21:9, Efesios 5:25) y es que el nivel de compromiso que hay de Cristo hacia nosotros es de amor, y la institución humana que refleja ese tipo de relación es el matrimonio. Pero a esa altura la iglesia debería estar comprometida con Cristo.

En este tiempo donde en Honduras los últimos años se han registrado más divorcios que matrimonios nuevos, es bien difícil entender ese tipo de compromiso, no estoy criticando ni cuestionando las razones de una decisión tan difícil como el divorcio, ya que nadie me ha puesto por juez, pero ese ejemplo del matrimonio cada vez se puede tomar como un chiste.

Como la sociedad en general a perdido el respeto por una institución familiar tan básica, la misma iglesia ha tomado a chiste su compromiso con Dios, nosotros debemos estar seguro que Cristo siempre permanece fiel a nosotros y su compromiso le llevó a una muerte de Cruz para redención de pecados y a la resurrección para ofrecernos vida eterna. (2ª Timoteo 2:13, Filipenses 2:8-11, Juan 3:16,17)

Es eso lo que quiero señalar hoy que debemos cambiar, ante el compromiso que como hijos de Dios tomamos, a veces respondemos como la musa de mi amigo, ¿Cuánto tiempo?, no entendemos o queremos aceptar seguir a Cristo de por vida.

Siempre que tenga la oportunidad diré que es un cobarde el que es incapaz de reconocer la ayuda de un ser superior, y de repente mucho más cobarde el que le ha aceptado y se queda con un compromiso superficial y temporal, sujeto a condiciones humanas como si a caso nosotros tenemos la capacidad de condicionar al Dios creador de todo.

Si somos hijos de Dios no es digna una respuesta por ¿Cuánto tiempo?, ni siquiera en los noviazgos o matrimonios eso está bien, te imaginas lo cruel que es para alguien estar en una relación amorosa destinada al fracaso por una fecha establecida con anterioridad. 

Pero lo mejor es que en Dios siempre hay cosas nuevas cada mañana (Lamentaciones 3:23). Te comento algo el éxito en una relación amorosa es siempre innovar, permanecer con una persona pero involucrarse en nuevas aventuras y proyectos juntos, hacer cosas nuevas y agradables cada vez, Dios lo sabe por eso el lo hace, los que ponemos peros, excusas y altos somos nosotros, nunca más le digamos a Dios ¿Cuánto tiempo?, sino digamos, Heme aquí Señor. Dios te bendiga y no te olvides de hacer iglesia.

lunes, 6 de febrero de 2012

Persiguiendo la tortillera


En el centro del grandioso continente Americano se encuentre uno de los países más bellos de todos, Honduras, y justo al centro del mismo está su bella ciudad capital, Tegucigalpa, yo crecí en una colonia al norte de la ciudad llamada Cerro grande zona 4, un bonito y fresco lugar.

El punto es que si alguien vivió en la cerro grande de finales de los 80 y principios de los 90 tuvo que hacer una o varias de las siguientes actividades:
  • Jugar potra (futbol en la calle) con porterías marcadas por piedras y áreas pintadas con ladrillo anaranjado en el suelo.
  • Jugar baloncesto 2 contra 2 en un aro solitario en alguna esquina.
  • Montar bicicleta por las irregulares calles, sobre todo en las pendientes y zona de tierra (donde actualmente se encuentra la residencial el mirador)
Varias veces he relatado un hecho que sucedió cuando ejecutaba la acción del inciso c. Resulta que uno de mis amigos de infancia (Luis Fernando Mendoza) y yo andábamos una tarde cualquiera en bicicleta, subiendo y bajando cuestas, entrando en calles de tierra, etc. No recuerdo exactamente porque pero sí recuerdo a Luis discutiendo con una tortillera y su hermano un tortillerito

En la cerro grande acostumbraban a llegar esas señoras o jovencitas con una paila de plástico llena de tortillas envueltas en mantas y pasaban por las distintas calles vendiéndolas de manera ambulante, nunca faltaba el famoso grito “Quiere Tooooooooooorrrrrrrtillas”. Eso es parte de las leyendas hondureñas, como sea es cierto que Luis discutió con una de ellas, y minutos después subimos una cuesta, con la diferencia que yo utilicé la BMX no. 16 y el usó la “montañesa” No. 20 de mi hermano y luego bajamos la cuesta.

 Como 2 cuadras después de la cuesta, está la calle principal de la colonia y como todo ciclista normal, disminuí la velocidad para frenar y evitar accidentes, inexplicablemente sentí un choque justo en la llanta de atrás de mi “bici” y segundos después estaba en medio de calle con parte de mi bicicleta encima de mí, Luis también estaba tirado con la “montañesa” sobre él, de repente un carro frenó fuertemente, alguien gritó, Don Rafa el vecino de la esquina salió y nos amenazó con decirle a nuestras madres lo que había sucedido, etc.

Fue todo un show, y toda mi furia se volcó hacia mi amigo, pero no pude ejecutar ninguna acción porque un chichote enorme y casi con rostro salía de su frente, después del gracioso y doloroso evento levantamos nuestras bicicletas y terminamos el trayecto a nuestra casa caminando con la cabeza mirando hacia el suelo, llevando las “bicis”, al llegar a la casa, hice la pregunta obvia, ¿Porqué no frenaste? Y luego ¿porqué no me esquivaste? A lo que contestó diciendo: “La tortillera con la que alegué me tiro una pedrada y perdí el control, por eso tengo este chichote”. 

Esa misma frase se repitió a nuestros hermanos mayores y amigos, y fue así como cerca de 10 jóvenes montando bicicletas andaban rondando toda la zona 4 de cerro grande persiguiendo a la tortillera malvada cuya acción despiadada nos hizo caer en la calle y hacer el ridículo.

Total después de varios minutos de búsqueda nunca encontramos a la tortillera, un par de días después Luis confesó que la tortillera nunca le lanzó la piedra, pero me vio tan molesto que tuvo que inventar algo para justificarse, como sea por primera vez en esa semana tuve lástima por la tortillera y siempre imaginé que habríamos hecho si la hubiésemos encontrado.

Cambio brusco de conversación. Es claro que la palabra nos manda a evangelizar (Marcos 16:5) y simplemente no lo hacemos olvidando otro pasaje igualmente importante, y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. Santiago 4:17.

Creo que los cristianos a veces somos como aquel grupo de muchachos persiguiendo la tortillera, invertimos recursos y esfuerzos en una gran cantidad de actividades “evangelísticas” o en reuniones para “entretener” a cristianos, pero la esencia del evangelismos y discipulado está en preguntas y respuestas sencillas y sinceras, que se encuentran en oraciones y platicas casuales.

Donde he visto crecer más a los discípulos es en pláticas amistosas, es cuando la convivencia y al confianza les lleva a poder orar y preguntar esas profundas verdades bíblicas, y no precisamente en aquellas extensas reuniones impersonales que organizamos (un grupo de jóvenes ciclistas persiguiendo a la tortillera inocente).
La sinceridad que Luis tuvo hace ya varios años, aunque fue una reacción tardía valió la pena, hoy debemos ser sinceros con nosotros mismos, es mucho más que 3 días los que la iglesia lleva persiguiendo tortilleras (justificándonos y no siendo sinceros), en vez de platicar y demostrar genuina amistad hacia sus miembros y al evangelizar.

En la amistad nace la confianza, y es ahí donde Dios nos quiere, en amistad, Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Juan 15:13. La iglesia debe ser amistosa, y en la amistad se pierden los protocolos, lo que se conserva  es lo genuino lo que realmente vale la pena, y un amor y aprecio sincero.

Dios nos ama y es sincero con nosotros (basta con leer su palabra), nosotros debemos seguir su ejemplo (1 Pedro 2:21), si quieres ser un miembro productivo de su Iglesia te invito a que dejemos de perseguir a la tortillera que de hecho no es la culpable, y mejor fortalezcamos la amistad con Dios y con las almas.